Hacienda ya ha hecho pública su herramienta para el control y la regulación de los alquileres vacacionales.

A partir del mes de julio de 2018 (3er Trimestre), todas las compañías dedicadas a esta actividad se verán obligadas a presentar el modelo 179.

Según ha informado la AEAT, estarán obligados a presentarlo todas a aquellas personas y entidades que presten cualquier servicio de intermediación entre cesionarios y arrendatarios, concretamente aquellas personas o entidades constituidas como plataformas de colaboración que intermedien en la cesión de uso y tengan la consideración de prestador de servicios de la sociedad informativa.

Por uso de una vivienda con fines turísticos, Hacienda entiende la cesión temporal de uso de la totalidad de una vivienda. Un inmueble que está amueblado y equipado para su uso inmediato sea cualquiera el canal a través del que se comercialice y siempre con un finalidad lucrativa u onerosa.

Respecto a la fiscalidad que repercute sobre esta vivienda es muy importante tener presente dos situaciones:

  • Cuando la vivienda está alquilada

Será obligatorio declarar a Hacienda los ingresos íntegros, aunque podrán deducirse los gastos necesarios para su alquiler por los días que ha estado alquilada.

  • Cuando la vivienda no está alquilada

Cuando la vivienda no esté alquilada, Hacienda tendrá en cuenta una renta por segunda vivienda.

Sobre los datos que se deberán aportar encontramos:

1) Identificar al titular de la vivienda.
2) Identificar el inmueble especificado la referencia catastral.
3) Número de días destinada a fines turísticos.
4) Importe percibido.

En el caso de plataformas con Airbnb y Wimdu entendemos que serán las que informarán de las personas que constan como usuario en su base de datos por lo que los usuarios deberán cerciorarse de que es correcto para evitar posibles requerimientos por ingresos no declarados correctamente en el Impuesto sobre la renta y el impuesto sobre sucesiones.