Se acerca la fecha de su presentación y este año podemos decir que se ha producido cierta estabilidad en el Impuesto sobre Sociedades en relación a años anteriores. Es cierto que se han producido algunas modificaciones en su regulación, aunque no afectan de manera genérica a todas las sociedades. Concretamente estás modificaciones afectan en su mayoría al Reglamento del Impuesto sobre Sociedades.

 

En este artículo trataremos de explicar:

  1. ¿Qué es el Impuesto sobre Sociedades?
  2. ¿Quién tiene que presentar el Impuesto sobre Sociedades?
  3. ¿Cómo se calcula la base imponible y la cuota del Impuesto de Sociedades?
  4. Como presentar el impuesto sobre Sociedades.
  5. Tipos impositivos del Impuesto sobre Sociedades.
  6. Tipos aplicables en sociedades y entidades especiales
  7. Novedades con efecto para los periodos impositivos que se inicien a partir del 1 de enero de 2018.

¿Qué es el impuesto sobre sociedades?

El Impuesto sobre Sociedades es un tributo perteneciente al sistema tributario español, de carácter periódico, proporcional, directo y personal que grava la renta de las sociedades y demás entidades jurídicas. Se caracteriza porque tiene:

  • Carácter directo: grava la renta como manifestación directa de la capacidad económica del sujeto pasivo.
  • Naturaleza personal: tiene en cuenta determinadas circunstancias particulares de cada contribuyente a la hora de concretar la cuantía de la prestación tributaria que está obligado a satisfacer.

 

Cuando la renta es obtenida por personas físicas, el impuesto directo que el sistema tributario español establece es el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Sin embargo, si quien manifiesta su capacidad económica obteniendo renta es una persona jurídica (sociedad, asociación, fundación, etc.), o un ente sin personalidad jurídica que se considere sujeto pasivo (fondo de inversión, UTE., fondo de pensiones, etc.), la obligación constitucional de contribuir se lleva a efecto por medio del Impuesto sobre Sociedades.

En este sentido el Impuesto sobre Sociedades constituye un complemento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas en el marco de un sistema tributario sobre la renta.

 

¿Quién tiene que presentar el impuesto sobre sociedades?

Están obligados a presentar la declaración del Impuesto sobre Sociedades todos los sujetos pasivos del mismo, con independencia de que hayan desarrollado o no actividades durante el período impositivo y de que se hayan obtenido o no rentas sujetas al impuesto.
Por consiguiente, circunstancias tales como que la entidad permanezca inactiva o que, teniendo actividad, no se hayan generado como consecuencia de la misma rentas sometidas a tributación, no eximen al sujeto pasivo de la obligación de presentar la preceptiva declaración.
Como únicas excepciones a la obligación general de declarar, la normativa vigente contempla las siguientes:

  • Las entidades declaradas totalmente exentaspor el artículo 9.1 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades o que les sea aplicable el régimen de este artículo.
  • Las comunidades titulares de montes vecinales en mano común respecto de aquellos períodos impositivos en que no tengan ingresos sometidos al Impuesto sobre Sociedades, ni incurran en gasto alguno, ni realicen las inversiones que dan derecho a la reducción en la base imponible específicamente aplicable a estos sujetos pasivos.
  • Las entidades parcialmente exentasa que se refiere el artículo 9.3 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades que cumplan los siguientes requisitos:
  • Que sus ingresos totales no superen 100.000 euros anuales.
  • Que los ingresos correspondientes a rentas no exentas sometidas a retención no superen 2.000 euros anuales.
  • Que todas las rentas no exentas que obtengan estén sometidas a retención.
  • Los partidos políticos, en relación a las rentas exentas.

 

¿Cómo se calcula la base imponible y la cuota del Impuesto de Sociedades

Se calcula mediante el resultado contable de la sociedad, es decir, la diferencia entre los ingresos y los gastos obtenidos en el ejercicio. Sin embargo, a este resultado contable puede ser necesario aplicar unas correcciones o ajustes debido a las diferencias de criterios del cálculo del resultado contable y los del cálculo de la base imponible del Impuesto de Sociedades. Estas diferencias pueden ser de calificación, de valoración o de imputación, negativas o positivas y temporales o permanentes.
La tramitación del Impuesto sobre Sociedades en España resulta complicada, especialmente porque obliga a conocer las diferencias entre las normas contables y las fiscales y se basa en la llevanza de una contabilidad mercantil bien aplicada.

Si tienes cualquier duda con tu Impuesto de Sociedades, en ABOE, ABOGADOS Y ECONOMISTAS, podemos ayudarte.
Puedes contactar con nuestro personal a través del formulario de contacto de nuestra página web o por medio del teléfono 951517797.

 

¿Cómo presentarlo?

El Impuesto sobre Sociedades en un tributo anual que presentan los autónomos mediante la cumplimentación del modelo 200: Declaración – liquidación del Impuesto sobre Sociedades e Impuesto sobre la Renta de no Residentes y para los grupos fiscales se cumplimentará el modelo 220: Declaración – liquidación del Impuesto sobre Sociedades, Régimen de tributación de los grupos de sociedades.

La presentación será obligatoriamente a través de Internet para las entidades que tengan la forma jurídica de SA o SL, los sujetos pasivos que se califiquen como grandes empresas y todas aquellas entidades que deban cumplimentar el formulario de datos adicionales a la declaración referente a las correcciones al resultado de la cuenta de pérdidas y ganancias o a determinadas deducciones.

El modelo 200 debe ser presentado por el mismo sujeto pasivo, con independencia de que haya desarrollado o no actividades durante el período impositivo y de que se hayan obtenido o no rentas sujetas al impuesto.

 

 

Tipos impositivos del impuesto

  • Tipo general: 25%, vigente desde el 1 de enero de 2016.
  • Tipos reducidos del 15% para emprendedores: desde 2015 el tipo preferente aplicable durante dos años a sociedades recién constituidas es del 15%. Quedan excluidas las sociedades patrimoniales. Para la aplicación de este tipo reducido, sin embargo, será requisito necesario que se considere que la sociedad inicia una actividad económica. Se aplicará en el primer periodo impositivo en que la base imponible resulte positiva (y por tanto nos obligue a pagar el impuesto de sociedades) y en el siguiente.
  • Tipo reducido del 20% para cooperativas: aplicable de forma genérica en sociedades cooperativas fiscalmente protegidas, a excepción de los resultados extra cooperativos, que tributan al tipo general del 25%. Sin embargo, esto no aplica a cooperativas de crédito ni a cajas rurales.

 

Tipos aplicables en sociedades y entidades especiales

La normativa del impuesto de sociedades contempla una serie de tipos impositivos reducidos para entidades especiales. Es necesario en cada caso mirar los requisitos a cumplir para beneficiarse de estos tipos reducidos.

  • Tipo reducido del 10% para asociaciones y fundaciones: aplicable a aquellas asociaciones declaradas de utilidad pública y a las fundaciones inscritas en el registro correspondiente, a las que sea susceptible el régimen fiscal establecido en la Ley 49/2002, de Régimen Fiscal de las Entidades sin Fines Lucrativos y de los Incentivos Fiscales al Mecenazgo.
  • Tipo reducido del 1% para sociedades de inversión: sociedades de inversión de capital variable, fondos de inversión de carácter financiero y sociedades de inversión inmobiliaria / fondos de inversión inmobiliaria en la medida en que cumplan con los requisitos establecidos en el artículo 29.4 de la ley del Impuesto de Sociedades.

 

Novedades con efecto para los periodos impositivos que se inicien a partir del 1 de enero de 2018.

  • Se introduce la figura de un nuevo sujeto obligado a retener o a efectuar un ingreso a cuenta, en el artículo 62 del RIS. Concretamente, se dispone que en las operaciones realizadas en España por entidades aseguradoras domiciliadas en otro Estado miembro del Espacio Económico Europeo que operen en España en régimen de libre prestación de servicios, estará obligada a practicar retención o ingreso a cuenta la entidad aseguradora.
  • Por otro lado, en materia de retenciones se incluye un nuevo supuesto de excepción a la obligación de retener. Esta excepción se aplica sobre la obligación de retener respecto de las cantidades satisfechas por los fondos de pensiones abiertos como consecuencia del reintegro o movilización de participaciones de los fondos de pensiones inversores o de los planes de pensiones inversores, de acuerdo con lo establecido en el texto refundido de la Ley de regulación de los planes y fondos de pensiones, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre, y en sus normas de desarrollo.

De manera complementaria, en el artículo 61 del Reglamento se efectúan unas adaptaciones de las letras (y) y (z) a la normativa financiera a la que se refieren.

  • Vinculados con la conversión de activos por impuesto diferido en crédito exigible frente a la Administración tributaria se efectúan, con efectos desde 1 de enero de 2018, algunas modificaciones en el artículo 69 del RIS con el objeto de adaptarlo a las modificaciones incluidas en el artículo 130 de la Ley del impuesto (LIS) por la Ley 48/2015, de 29 de octubre. Por ello, la modificación más relevante radica en el hecho de que la conversión de dichos créditos deja de ser imperativa para convertirse en un derecho a favor del contribuyente.
  • En relación con el último concepto planteado, ha de recordarse que en 2017, a través de la Orden HFP/550/2017, de 15 de junio, fue aprobado el modelo 221 de autoliquidación de la prestación patrimonial por conversión de activos por impuesto diferido en crédito exigible frente a la Administración tributaria, a presentar por los contribuyentes cuyos activos por impuesto diferido se hubieran generado con anterioridad al 1 de enero de 2016 y que no cumplieran las condiciones actuales exigibles para obtener el derecho a la conversión. Recordemos que para mantenerlo se estableció el pago de una prestación patrimonial, regulada en la disposición adicional decimotercera que, en virtud de la Ley 48/2015, se añadió a la LIS.
  • Finalmente, no podemos dejar de mencionar las nuevas obligaciones informativas que resultan aplicables para los periodos impositivos iniciados a partir de 2016, consecuencia de la aprobación de la Orden HFP/816/2017, de 28 de agosto, por la que se aprueba el modelo 232 de declaración informativa de operaciones vinculadas y de operaciones y situaciones relacionadas con países o territorios calificados como paraísos fiscales.

Conviene recordar que tradicionalmente esta obligación se ha cumplido a través de la cumplimentación de los cuadros informativos contenidos en el modelo 200. Si bien, dado que esta obligación tiene más bien una naturaleza de obligación de contenido informativo que de declaración e ingreso, y que uno de los objetivos de la AEAT es, en la medida de lo posible, simplificar y reducir las cargas administrativas derivadas de la cumplimentación de los modelos de declaración del impuesto, se ha optado por la eliminación en el modelo 200 y su información a través de una declaración informativa.

En consecuencia, cuando se cumplan los requisitos establecidos en la citada Orden, los contribuyentes habrán de presentar el modelo 232 con la inclusión del contenido relativo a:

  • Operaciones con personas o entidades vinculadas.
  • Operaciones con personas o entidades vinculadas en caso de aplicación de la reducción de las rentas procedentes de determinados activos intangibles.
  • Operaciones y situaciones relacionadas con países o territorios calificados como paraísos fiscales.

Esperamos que este artículo le ayude a comprender todo lo relacionado con el Impuesto sobre Sociedades y quedamos a su disposición para cualquier consulta sobre el IS o cualquier otra materia de ámbito tributaria, laboral o jurídica.